1. Identificación y aviso legal
La web debe identificar al titular real: nombre o razón social, NIF/CIF, domicilio o datos de contacto y condiciones de uso si procede. Un proyecto comercial no debería esconder quién está detrás.
2. Privacidad y formularios
- Política de privacidad adaptada a tratamientos reales.
- Cláusula informativa junto a formularios.
- Base legal para cada finalidad.
- Prueba del consentimiento cuando se use.
- Contratos con proveedores que traten datos.
3. Cookies y medición
Comprueba que cookies no necesarias no cargan antes de consentimiento, que existe política de cookies y que el usuario puede aceptar, rechazar o configurar. Si usas publicidad, revisa CMP y requisitos de la red publicitaria.
4. IA
Inventaria herramientas de IA, datos usados, finalidad, supervisión humana y transparencia hacia usuarios. Si la IA afecta decisiones sobre personas, el análisis debe ser más cuidadoso.
5. Contratos y venta online
Si vendes, captas clientes o prestas servicios, revisa condiciones generales, pagos, cancelación, propiedad intelectual, responsabilidad, soporte y tratamiento de datos.
Una web legalmente ordenada no solo reduce riesgos: también genera más confianza comercial.